Una invitación a "movilizarse"

Ante la necesidad de decir todo aquello que nos angustia, nos enoja, pero también nos entusiasma, nos da esperanza; he decidido crear este espacio, donde compartir con mis amigas nuestras reflexiones y sentimientos a partir de nuestras vivencias y experiencias cotidianas.

Para escribir en él, invité a aquellas personas que creo, al igual que yo, nos sentimos movilizadas a expresarnos frente a las distancias que nos rodea.

Mujeres, a veces niñas, otras ancianas, donde lo íntimo es el útero al que sólo nosotras tenemos acceso pero hoy lo queremos compartir con vos...

martes, 17 de agosto de 2010

El alma del sexo. Convertir cada día en un acto de amor. (Fragmentos). De Thomas Moore (1999).

Nicoletta Tomas Caravia
Cuando los amantes yacen en un lecho, y se abrazan tan estrechamente que los brazos y los muslos de uno están rodeados por los brazos y los muslos del otro y se entrelazan entre si, ello se conoce como Tila- Tandulaka, un abrazo como la mezcla de las semillas de sésamo con el arroz. (Kama Sutra)

Tenemos la costumbre de hablar del sexo como de algo meramente físico y, sin embargo, nada tiene más alma. El sexo nos lleva a un mundo de pasiones intensas, contactos sensuales, fantasías excitantes, diversos niveles de sensaciones y emociones sutiles. Hace que la imaginación despierte a la fantasía, con sus sueños y recuerdos… el sexo tiene fuertes repercusiones en el espíritu.
La característica filosófica de nuestra cultura, en la que el cuerpo es tratado independientemente de nuestras emociones, nuestros sentidos y nuestras experiencias, tiene profundas implicaciones para la sexualidad. No solo encaramos mecánicamente los problemas sexuales, sino que hasta podemos acercarnos a nuestra pareja también en forma mecánica, sin el íntimo compromiso del alma y el espíritu, que darían al sexo su profundidad y humanismo… A menos que hayamos perdido la imaginación por completo, cuando observamos el cuerpo estamos viendo el alma, y cuando practicamos sexo, sentimos al cuerpo como un camino hacia los misterios más agudos del alma…
A veces puede tentarnos imaginar al sexo como algo puramente físico. Entonces quizá no tengamos que pensar en sentimientos, personalidades y repercusiones. Podemos tratar de evitar las complejidades que siempre existen en una relación y buscar el sexo liberado en “el amor libre”. Podemos pensar qué agradable sería tener sexo sin ataduras, sin todas las emociones dolorosas de separaciones y reencuentros. Pero el alma tiene vida y deseos propios, que no quieren someterse a nuestro arbitrio… Este cuerpo sutil está vivo, es diáfano, esta lleno de significados, es poético, expresivo encada uno de sus órganos y partes, está conectado íntimamente y, no menos importante, es hermoso. Éste es el cuerpo que nos lleva al sexo, un cuerpo con tanta alma que ante cualquier intento de negar sus estratos de significados, probablemente nos volvería a atormentar.
El cuerpo, obviamente, puede ser muy bien estudiado, medido y tratado a un nivel meramente químico y fisiológico. Pero al mismo tiempo es mucho más, y para captar su sexualidad debemos trasponer la imaginación científica. Podemos recurrir a artistas, poetas y autores místicos, y a los ritos e imágenes religiosos para lograr un cuadro más completo de su sexualidad y vislumbrar la miríada de formas en que puede expresarse sexualmente el cuerpo.
A través de la unión amatoria con el cuerpo de nuestra pareja, podemos quebrar los límites de la condición humana para alcanzar otro nivel de realidad. Los espíritus del sexo vienen a nosotros desde otro mundo, y no pueden reducirse a trozos de la personalidad humana. El sexo con alma siempre es una forma de comunión con otro nivel de existencia, y esa sola cualidad puede ser una razón importante para su atracción. La belleza de la naturaleza, no sólo sus órganos funcionales, es la esencia de la sexualidad… si quieres saber qué es el sexo, piensa en profundamente en una flor, en especial en su belleza y la atracción que ejerce sobre los sentidos.
El alma necesita vagar libre en el espacio y el tiempo. Requiere excursiones regulares fuera de la vida diaria… para el monje la contemplación es una forma de librarse del tiempo horario y de las ocupaciones, mientras que para el individuo medio el sexo puede servir para el mismo fin.
Cuando el espíritu del sexo penetra en el acto sexual a traves de palabras evocativas, contactos y acciones el alma del sexo entra en juego, y los amantes experimentan una profundidad inexplicable en su unión… la salud y la técnica son valiosas, pero no bastan para alcanzar las profundidades del sexo, que pide imaginación, respeto y presencia total…
Continuará…

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